No todos lo saben, pero este blog ha nacido de manera espontáneamente "obligatoria" bajo la supervisión del profe de "Informática aplicada al diseño" y forma parte de la Unidad temática que corresponde a este semestre la creación de nuestro "blog", pero como no quiero que se transforme solo en una obligación, trataré de irlo actualizando con los temas que me interesan, los trabajos que he tenido que realizar durante el año en el Instituto, mis vivencias, gustos y pasiones... la idea es que sea interesante y entretenido... al menos... solo pido algo de paciencia ya que no tengo tanto tiempo y estoy aprendiendo a usarlo y por otro lado aún no tengo el notebook que necesito en mi depa., por lo tanto en algunas escapaditas de mi labor diaria en la oficina, me vuelo e inspiro... porque, es verdad, me gustó esto de tener un blog propio.
Luego de esta aclaración, me gustaría compartir con uds. una parte del trabajo de Re-diseños de vestidos que tuvimos que entregar hace algunas semanas al profe de "Taller básico de diseño", en el cual investigamos la historia del vestido, cortes, inspiraciones, entendiendo porqué ha tenido los cambios que ha tenido (si, porque todo tiene un motivo)... y dentro de esta investigación, me encontré con un infaltable básico que toda mujer debería tener en su closet... el "LBD", abreviatura con que se conoce mundialmente al "LITTLE BLACK DRESS" ó vestidito negro, que es un vestido de tarde o cocktail, de corte simple, frecuentemente corto y que fue popularizado en la década de los 20's por la diseñadora de moda Coco Chanel, quien pensó en crear un modelo versátil, duradero y accesible al mercado más amplio posible... y en un color neutro.
El LBD es considerado un básico de la moda porque dependiendo de los accesorios con que se lleve, puede ser usado para ir a la oficina (con un blazer y tacos), para un coctail, agregándole algunas joyas y accesorios, para algún evento especial, etc., estarán siempre "vestidas para la ocasión". Es sexy, sobretodo si es escotado, hace ver más delgada (gran detalle!) y saca de apuros. A muchas nos ha pasado que ante la típica frase de "qué me pongo", este comodín nos ha hecho salir airosas... y más encima nos sube el autoestima porque tiene esa cualidad de hacernos sentir seguras de nosotras mismas.
La verdad es que es difícil encontrarle algún defecto, con un LBD nos podemos ver chic, glamorosas, elegantes pero sencillas, eso si, hay que tener cuidado de evitar los extremos.
Un "total black" puede verse muy siniestro ó severo por eso tenemos que elegir bien el modelo, accesorios y además usar un maquillaje adecuado cuando lo amerite la ocasión.
La idea es que éste sea un modelo simple (ya lo dijimos... es un básico), porque si es un modelo que se relacione claramente con alguna moda, se verá anticuado en un corto plazo y no cumplirá el objetivo. Por otro lado, es mejor que sea sin mangas y escotado para que deje ver la piel y así será más fácil que se vea diferente dependiendo de con qué se combina. Son muchas las alternativas en ese caso, cinturones, carteras, pañuelos, leggins, zapatos... incluso con una camisa debajo cambiará totalmente el look que quieres mostrar.
Veamos sus cambios a través de la historia:
En 1900 Lo usaban las mujeres de luto. Llevar un vestido negro era considerado indecente y sólo se atrevían aquellas a las que no les importaba figurar en sociedad.
En 1926 Coco Chanel hizo que la prenda fuera aceptada y se convirtiera en el nuevo ícono de la moda.
Los años 30 y 40
En la época de la Gran Depresión, el vestidito negro se convirtió en la opción más económica para lucir glamorosa. Además de que era muy fácil de confeccionar.
Durante la Segunda Guerra Mundial perdió el glamour porque las mujeres, al verse en la necesidad de tomar el lugar de los hombres en las fábricas y eventos, necesitaban una prenda práctica y austera. Además, las opciones de tela eran pocas.
En 1947 Al terminar la guerra, las mujeres querían sentirse femeninas de nuevo y optaron por un estilo de vestir con hombros delicados y cintura muy ceñida. Era el “New Look” de Christian Dior.
En este periodo, el vestido negro recuperó la elegancia que mantiene hasta hoy.
Década de los 60
Los directores de Hollywood lo incluyeron en sus películas a finales de los 50 e inicios de los 60.
En la película Some Like it Hot (1959), Marilyn Monroe aparece con un sensual LBD.
En Breakfast at Tiffany’s (1961), Audrey Hepburn en su personaje de Holly Golightly, usó tres de estas prendas que hoy son un ícono de estilo.
Todas tenían su preferido, incluso Edie Sedgewick, la “it-girl” musa de Andy Warhol, fue fotografiada en varias ocasiones con un Little Black Dress.
Década de los 80
En los 70, los colores brillantes opacaron al vestidito negro, pero éste regresaría con muchas variantes la siguiente década.
La clase alta usaba los modelos de Óscar de la Renta y las rebeldes adecuaban la prenda con aires punk.
Artistas como Debbie Harris, vocalista del grupo Blondie, puso de moda los cortes asimétricos y las versiones minis del LBD.

Década de los 90
El vestidito negro fue el rey de la moda en los 90 y sus cambios fueron sustanciales. Las subculturas punk y dark le agregaron a la prenda un toque rudo. Quienes buscaban hacerse notar, optaban por lucirlo.
Las actrices de series como Friends y Sex and the City posaron con vestidos negros. Mariah Carey, quien alcanzó su fama en esta época, usó uno para la portada de su primer CD.
El 2000
Algunos dicen que el LBD ya no es tan fashion como antes y que se convierte en la prenda que “nunca falla”. Aún así, muchas lo siguen usando y ya es parte de la cultura popular.
Algunas tiendas en línea de grandes almacenes tienen una sección dedicada al Little Black Dress.
Los nuevos creadores de moda toman las bases de este clásico y le hacen adecuaciones significativas: es más largo y amplio (pero sin llegar a ser un vestido de gala) y se toman muchas libertades para lograr que su diseño vaya con las tendencias actuales.
Sea como sea, y después de ver todas sus ventajas, queda claro que el LBD es un vestido que tenemos que tener SI o SI dentro de nuestros básicos... no creen?
3 comentarios:
la frase mas repetida y con más razón a mi juicio, el negro jamás estará fuera de lugar y jamás podría morir.
Excelente blog, guardado en mis favoritos
:)
Viva el negro!!!
Gracias por el apoyo y por tus palabras.
Te RE-KERO!!!
Estimada señorita:
Es mi ilusión invitarle a seguir a lo largo de estas semanas, a través de mi humilde blog (www.molestoluegoexisto.blogspot.com), el ensayo que realizo acerca de la dulce obra escrita por el genial Saint Exupery; El Principito. Esta breve creación tiene mucho de profundo. Pero no se trata de una profundidad plomiza, suprametafísica o hiperintelectual, ¡para nada! Todo lo contrario, el mensaje del principito es sencillo, directo y preclaro.
Mi objetivo es que juntos saquemos el máximo jugo a la brillante creación del francés… sin duda esta apasionante labor nos servirá para alegrar nuestros espíritus y crecer un poquito más.
Un animoso saludo desde la isla de Gran Canaria.
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